Descubre que alimentos no tolera tu cuerpo con un único análisis clínico
¿Sientes hinchazón, dolores de estómago, fatiga o malestar después de comer y no sabes por qué? En Emana Salud te ayudamos a encontrar la respuesta. Nuestro test genético de intolerancias alimentarias analiza las 4 intolerancias más frecuentes en un solo análisis: gluten, lactosa, fructosa e histamina.
La mayoría de las intolerancias alimentarias tienen un origen genético. Eso significa que los síntomas que sientes al comer determinados alimentos no son casualidad: están escritos en tu ADN. Con nuestro test genético en Emana Salud podemos identificar exactamente qué es lo que tu organismo no tolera, para que puedas adaptar tu dieta y dejar atrás el malestar de una vez por todas.
A diferencia de las pruebas de intolerancia convencionales, este análisis genético se realiza una sola vez en la vida, ya que tu genética no cambia. Con una simple muestra de saliva, sin agujas, sin dolor y apto para cualquier persona y edad.
¿Qué intolerancias detecta el test?
En Emana Salud ofrecemos el análisis genético más completo del mercado para las 4 intolerancias alimentarias más comunes:
Intolerancia al gluten (Enfermedad celiaca)
Es una patología autoinmune con base genética. La celiaquía provoca una reacción adversa al gluten —proteína presente en el trigo, el centeno y la cebada— que daña las vellosidades intestinales e impide la correcta absorción de nutrientes. El test analiza los marcadores genéticos del sistema HLA (HLA-DQA1 y HLA-DQB1) que determinan la predisposición a padecerla.
Intolerancia a la lactosa
Una de las intolerancias más extendidas. Se produce cuando el organismo deja de producir lactasa con la edad, la enzima necesaria para digerir el azúcar de la leche. Esta disminución está determinada genéticamente y provoca dolor abdominal, gases y diarrea al consumir productos lácteos. El test evalúa el marcador MCM6, asociado a la no persistencia de lactasa.
Intolerancia hereditaria a la fructosa (Fructosemia)
Se trata de una enfermedad genética causada por una deficiencia en la enzima aldolasa B, responsable de metabolizar la fructosa. Las personas con esta intolerancia no pueden digerir correctamente los alimentos que contienen fructosa, sacarosa o sorbitol, lo que puede derivar en hipoglucemias graves y daños irreversibles en el hígado y los riñones. El test estudia las mutaciones del gen ALDOB presentes en más del 92% de los casos diagnosticados a nivel mundial.
Intolerancia a la histamina (Histaminosis alimentaria)
Se origina cuando el organismo no es capaz de degradar correctamente la histamina en el intestino. Esto provoca su acumulación en el plasma y una gran variedad de síntomas que pueden confundirse con alergias u otras patologías. El test analiza los genes AOC1 y HNMT, cuyos polimorfismos reducen la capacidad del cuerpo para eliminar la histamina.
¿Por qué hacerte el test de intolerancias en Emana Salud?
En Emana Salud ponemos a tu disposición la tecnología genética más avanzada para el diagnóstico de intolerancias alimentarias, con todas las garantías de un centro médico de confianza en Jumilla.
Gluten, lactosa, fructosa e histamina en una sola prueba, con marcadores genéticos de validez científica contrastada.
El ADN se obtiene de forma totalmente no invasiva, cómoda y válida para cualquier persona, incluidos niños.
Tu genética no cambia, por lo que esta prueba se realiza una sola vez. Sin repeticiones, sin incertidumbre.
Desde la recepción de la muestra en el laboratorio, en un plazo de 20 días tendremos tus resultados vamos el tratamiento de personal especializado.
Nuestro equipo médico te acompaña en la interpretación de los resultados y en el diseño de una dieta adaptada a tu genética.
Síntomas que pueden indicar una intolerancia alimentaria
Los síntomas de las cuatro intolerancias son muy similares entre sí, lo que dificulta el diagnóstico sin un análisis específico. Si reconoces alguno de estos signos, puede que una intolerancia no detectada esté detrás:
Síntomas digestivos: hinchazón, gases, diarrea, dolor abdominal, indigestión o deposiciones frecuentes con mal olor. Fatiga crónica, falta de apetito, anemia o pérdida de peso sin causa aparente. Problemas de piel como psoriasis, dermatitis o pérdida de cabello. Dolores de cabeza, migrañas o irritabilidad frecuente. Dolores musculares, articulares u óseos, osteoporosis o fibromialgias. Irregularidades hormonales, reglas irregulares o menopausia precoz. Hipoglucemias o problemas hepáticos y renales en el caso de la intolerancia a la fructosa.
La buena noticia es que todos estos síntomas pueden desaparecer o reducirse significativamente con una dieta adaptada a tus necesidades genéticas.
¿A quién va dirigido?
El test de intolerancias alimentarias está recomendado para cualquier persona que sufra síntomas gastrointestinales sin causa conocida, que sospeche de alguna intolerancia alimentaria, o que tenga antecedentes familiares de celiaquía, intolerancia a la lactosa, fructosa o histamina. También es una herramienta muy útil para profesionales de la salud cuyos pacientes presenten este tipo de sintomatología.
No es necesario presentar síntomas para realizarlo: un diagnóstico precoz puede prevenir la aparición de problemas de salud a largo plazo.
Preguntas frecuentes sobre el test de intolerancias alimentarias
Una vez recibida la muestra en el laboratorio, dispondrás de tus resultados en un plazo máximo de 20 días.
No. La muestra se obtiene a través de saliva, de forma totalmente indolora. Es apto para cualquier persona y edad, incluidos niños.
No. Este análisis se realiza una sola vez en la vida, ya que analiza tu genética, que no cambia con el tiempo.
Nuestro equipo médico te orientará sobre cómo adaptar tu alimentación de forma personalizada para eliminar o reducir los síntomas.
Si tienes alguna otra duda, envíanos tu mensaje a través del formulario sin ningún compromiso. Te responderemos encantados.
¿Qué opinan de nosotros?
Contacta con Emana Salud en Jumilla para realizar tu estudio genético intolerancias alimentarias y descubrir cómo tu genética influye en los procesos digestivos.